Nace en Nantes (Francia) en 1946.
En su etapa de aprendizaje, dedica todo su tiempo a la pintura, sin éxito. Con el tiempo, se consagra como fotógrafa que suministra material a los pintores de estudio de la época, los cuales incorporan a sus cuadros los detalles de flores y árboles que registra con su cámara. A su vez, desarrolla un amplísimo archivo sobre los diferentes jardines de Francia divididos en series, según el tipo de cámara que utiliza. La particularidad de sus fotografías, radica precisamente en el ingente legado visual que ha dejado. Gracias a este archivo, podemos conocer de primera mano los diferentes estilos de los jardines de época. Su interés se centra en ese lugar estanco y hermético, a la vez que cambiante en su interior, donde la naturaleza es rigurosamente ordenada.
Los últimos diez años de su vida, permanece en su casa. Desecha todo su equipo fotográfico en sustitución de una Polaroid con la que captura su propio jardín. La exhibición de estas últimas fotos, son reflejo de los últimos momentos de una vida dedicada a la fotografía. En su tumba podemos leer: “Ruego abstenerse de traerme flores”.